No porque la AI existe estamos obligados a ir más rápido

No porque la AI existe estamos obligados a ir más rápido

Deeditt no fue una decisión estratégica. No hubo un momento "eureka" frente a una pizarra blanca. Fue agotamiento. El tipo de cansancio que sientes cuando te das cuenta de que estás haciendo exactamente lo que odias para ser visto haciendo algo diferente.

Ahí estaba yo, tratando de construir una alternativa al ruido digital, pero usando las mismas redes que critiqué para hacerme notar. Publicando threads en Twitter sobre autenticidad. Escribiendo posts en LinkedIn sobre slow growth. Compitiendo por atención mientras predicaba contra la economía de la atención.

La ironía era insoportable.

El problema que nadie habla

Todos hablamos del "ruido digital" como si fuera solo un problema de volumen. Demasiados posts, demasiadas notificaciones, demasiado contenido. Pero el verdadero problema es más profundo: perdimos la capacidad de seguir narrativas completas.

Todo es fragmentado. Un tweet inspirador aquí. Un reel motivacional allá. Una foto perfecta. Un thread de "lessons learned" sin contexto real. Consumimos pedazos de vidas ajenas sin entender el journey completo. Y peor aún, nos convertimos en curadores de nuestros propios fragmentos, editando nuestra vida en highlight reels para el algoritmo.

Competimos por atención en un sistema diseñado para que nunca sea suficiente. Publicas algo, funciona bien, el algoritmo te recompensa. Dejas de publicar una semana y te olvida. Entonces te sientes obligado a tener siempre algo que decir, aunque no tengas nada que valga la pena decir. El sistema te entrena para producir, no para reflexionar.

Y ahora con AI, la presión se intensifica. "Puedes crear 10x más contenido." "Escribe posts en segundos." "Optimiza tu output." Como si la solución al ruido digital fuera crear más ruido, solo que más rápido.

No porque la AI existe estamos obligados a ir más rápido.

Esta frase se me quedó grabada porque representa todo lo que está mal con cómo interpretamos el progreso tecnológico. La AI es una herramienta que nos permite accionar más rápido, sí, pero eso no significa que nosotros tengamos que vivir más rápido. No significa que tengamos que producir más, vender más, llegar a más personas.

Para algunos, tener AI significa exactamente eso: más output, más engagement, más crecimiento. Pero al final de la vida, ¿qué quedará de todo eso? Un propósito vacío. Haber construido para tener más mientras no tuviste tiempo para vivir. Haber acumulado números mientras perdiste experiencias.

Lo que intenté construir

Deeditt nació como mi respuesta lenta a todo esto.

No es una plataforma para crear más contenido. Es un espacio para contar historias completas. No es un lugar para competir por likes. Es un lugar para documentar journeys reales. No busca que pases más tiempo en ella. Busca que uses ese tiempo para reflexionar, escribir, entenderte.

Tomé decisiones que cualquier growth hacker llamaría suicidas:

  • No hay algoritmo que decida qué merece ser visto. Las historias se leen porque alguien decidió seguir tu journey, no porque un sistema las empujó.
  • No hay métricas de vanidad visibles. No cuento likes, shares, o vistas públicamente. Lo que importa es la historia, no su popularidad.
  • No busco viralidad. De hecho, estoy construyendo deliberadamente contra ella. Quiero profundidad, no alcance.

Esto es comercialmente estúpido. Lo sé. Pero es filosóficamente consistente.

Durante dos años he construido esto sin inversores, con un presupuesto mínimo, trabajando solo. No porque sea romántico o heroico, sino porque es la única manera de mantener la integridad de lo que estoy intentando crear. En el momento en que entran métricas de crecimiento agresivo, todo cambia. El producto se tuerce hacia lo que escala, no hacia lo que sirve.

Y sí, es difícil. Es difícil vender "menos" en un mundo que vende "más". Es difícil explicar por qué alguien debería usar una plataforma que no promete hacerte viral o famoso. Es difícil competir contra gigantes con equipos enormes y presupuestos millonarios.

Lo que aprendí construyendo solo

La tentación de abandonar no viene de lo financiero. Deeditt se mantiene con muy poco. Tampoco viene de la soledad de crear algo—esa parte hasta la disfruto.

La tentación viene de no recibir lo que quiero: que la gente lo use.

Escribo código, diseño features, mejoro la experiencia, y luego... silencio. O peor, comentarios de "buena idea, pero..." seguidos de razones por las que no lo usarían. Necesito más engagement mechanics. Necesito gamification. Necesito notificaciones push. Necesito un algoritmo que recomiende contenido.

Necesito convertirme en lo que estoy tratando de reemplazar.

Y ahí está el dilema: no puedo competir contra los grandes jugando con sus reglas. Pero si juego con las mías, ¿alguien vendrá? ¿O moriré siendo "una gran idea que nadie usó"?

Hay noches donde pienso que así es como mueren las ideas diferentes. No porque sean malas, sino porque hay demasiados factores que nublan la visión de seguir. El ruido que intentas evitar te alcanza de todas formas. La comparación te corroe. El cansancio de remar contra corriente te agota.

Pero últimamente algo cambió en mí.

Decidí que Deeditt es para mí, no para los demás. Si alguien quiere unirse, es bienvenido. Pero no voy a torcer el proyecto para perseguir números. No voy a comprometerme para "escalar". No voy a añadir dark patterns para "retener usuarios".

Porque al final, este no es un proyecto para obtener beneficio personal. Es algo que quiero dejarle a la humanidad—suena filosófico, lo sé, pero es verdad. Es mi legado. Y me gustaría que otros también dejaran el suyo a través de esta plataforma.

De eso se trata: dejar algo a los demás mientras nos entendemos a nosotros mismos.

Lo que viene

Durante las siguientes semanas estaré trabajando en dos nuevas secciones que completarán el ciclo de Deeditt.

Hasta ahora, la plataforma pide a las personas que escriban—algo que de por sí ya es complicado si no estás acostumbrado. Pedir reflexión en un mundo donde apenas se tiene tiempo para uno mismo es casi contraintuitivo.

Pero ahora Deeditt será también lo que puede retornarte: información basada en tu escritura. Patrones que no habías notado. Estados de ánimo documentados. Altibajos registrados. Oportunidades de mejora que emergen cuando miras tu journey completo.

No se trata de dashboards llenos de métricas vacías. Se trata de ayudarte a ver tu propio crecimiento de formas que no podrías sin tener todo documentado en un solo lugar.

Y sí, usaré AI para esto. Pero no para que escribas más rápido o produzcas más contenido. La usaré para que entiendas mejor lo que ya escribiste. Para que veas patrones. Para que tengas insights sobre ti mismo que solo emergen cuando tienes una narrativa completa, no fragmentos dispersos.

Porque la AI no tiene que hacernos ir más rápido. Puede ayudarnos a ir más profundo.


Deeditt no es para todos.

No es para quien busca crecer su audiencia rápidamente. No es para quien quiere hacks de engagement. No es para quien mide su éxito en followers.

Es para quien está cansado del ruido. Para quien quiere dejar algo real. Para quien entiende que una vida bien vivida no se mide en métricas de vanidad, sino en experiencias documentadas y crecimiento auténtico.

Si eso resuena contigo, Deeditt existe para ti.

No prometo viralidad. Prometo autenticidad. No prometo crecimiento rápido. Prometo espacio para crecer a tu ritmo. No prometo un algoritmo perfecto. Prometo ausencia de algoritmos.

Y si al final nadie lo usa excepto yo, al menos habré construido el espacio que necesitaba. Habré dejado mi legado. Habré demostrado que era posible construir diferente.

Aunque sea contra-corriente. Aunque sea lento. Aunque sea solo.


Nota: Deeditt está disponible en deeditt.com. Es gratis, no tiene ads, y probablemente nunca las tendrá. Si decides probarlo, gracias. Si no, también está bien. Esto no es marketing. Es una invitación.


Photo by Teo Zac on Unsplash

Written with StackEdit.

Jack Fiallos

Jack Fiallos

Te gustó este artículo?